El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), organismo científico-técnico dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social, afronta 2026 como un año clave para la prevención de riesgos laborales. Coincidiendo con el 30º aniversario de la entrada en vigor de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y con la declaración oficial de 2026 como Año de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el instituto refuerza su hoja de ruta para responder a los principales riesgos que afectan hoy a la población trabajadora.
La acción del INSST estará alineada con las prioridades de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027, con un objetivo claro: reforzar la prevención desde el conocimiento y situar a las personas trabajadoras en el centro de las políticas públicas. Entre las líneas estratégicas destacan la prevención del cáncer de origen profesional, la ergonomía, los riesgos derivados del calor en trabajos al aire libre y la salud mental en el entorno laboral.
En este contexto conmemorativo, el próximo 10 de febrero, el INSST celebrará una jornada técnica dedicada al pasado, presente y futuro de la seguridad y la salud en el trabajo. El encuentro reunirá a profesionales y representantes institucionales para analizar los avances logrados en estas tres décadas, los retos actuales y las líneas de evolución necesarias para seguir fortaleciendo la protección de la población trabajadora.
Cáncer laboral: la gran enfermedad invisible
El cáncer es la principal causa de muerte por enfermedad relacionada con el trabajo en la Unión Europea. En España, se estima que podrían producirse alrededor de 8.000 casos de cáncer laboral al año, aunque la mayoría no se reconocen como tales y representan menos del 0,4 % de las enfermedades profesionales comunicadas.
Para revertir esta situación, el INSST impulsa la Agenda Nacional para la Prevención del Cáncer de Origen Profesional, un enfoque integral que combina la generación de evidencia científica, la mejora del conocimiento sobre las exposiciones laborales a agentes cancerígenos y mutágenos y el desarrollo de herramientas que faciliten su identificación, evaluación y control en los centros de trabajo.
Ergonomía: una asignatura pendiente
Otra de las prioridades para 2026 será la elaboración de un diagnóstico de la situación de la ergonomía en España, con el fin de disponer de una visión actualizada y rigurosa de los principales factores de riesgo ergonómico y su impacto en la salud laboral.
Los datos confirman la magnitud del problema: los trastornos musculoesqueléticos siguen siendo una de las principales causas de incapacidad temporal con bajas de más de 15 días y, solo en 2024, representaron el 78 % del total de enfermedades profesionales registradas. El diagnóstico permitirá orientar futuras actuaciones técnicas y reforzar el apoyo a empresas y servicios de prevención para integrar la ergonomía de forma efectiva en la gestión preventiva.
Calor extremo y trabajos al aire libre
El aumento de los trabajos en el exterior y el impacto del cambio climático añaden nuevas dificultades para garantizar la seguridad y la salud laboral. Las condiciones meteorológicas variables y los episodios de calor extremo complican el cumplimiento del deber de protección por parte de las empresas.
Ante este escenario, el INSST está desarrollando investigaciones sobre los efectos del calor en la salud, los mecanismos biológicos implicados, la adaptación de las metodologías de evaluación del ambiente térmico y el diseño de herramientas que faciliten la identificación de situaciones de riesgo en trabajos a la intemperie.
Salud mental y riesgos psicosociales
La actualización de FPsico, la herramienta de evaluación de riesgos psicosociales, responde al creciente impacto de la salud mental en el trabajo. La Organización Mundial de la Salud estima que cada año se pierden 12.000 millones de días laborales por depresión y ansiedad, mientras que la OCDE calcula que estas pérdidas suponen entre el 3 % y el 6 % del PIB en los países industrializados.
En España, la tendencia es especialmente preocupante: entre 2018 y 2024, las bajas por síntomas emocionales aumentaron cerca de un 490 %, los diagnósticos de estrés grave crecieron un 230 % y los trastornos de ansiedad un 120 %. La nueva versión de FPsico incorporará mejoras técnicas y metodológicas para facilitar su aplicación en distintos contextos laborales y promover medidas preventivas más eficaces.
Todas estas iniciativas —desde la ergonomía hasta la psicosociología, la seguridad y la higiene industrial— refuerzan el papel del INSST como referente técnico en prevención de riesgos laborales. En un año simbólico para la seguridad y la salud en el trabajo, el instituto apuesta por una prevención más eficaz, integrada y adaptada a los riesgos emergentes, con un mensaje claro: la salud de las personas trabajadoras es una inversión estratégica para el futuro del país.


































