El mercado laboral español cerró el cuarto trimestre de 2025 con un comportamiento más positivo de lo habitual para este periodo del año, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). En este contexto, la construcción vuelve a consolidarse como uno de los sectores con mejor evolución interanual del empleo, a pesar de mostrar un crecimiento muy moderado en el tramo final del año.
Entre octubre y diciembre, el empleo en la construcción aumentó en 2.300 personas, un dato discreto pero relevante si se tiene en cuenta el entorno de desaceleración de la actividad en otros sectores productivos y el carácter estacional del cuarto trimestre. De hecho, la construcción fue, junto a agricultura y servicios, uno de los tres grandes sectores que cerraron el trimestre en positivo, frente a la industria, que perdió 37.800 ocupados.
Más significativa es la lectura interanual. En comparación con el cuarto trimestre de 2024, el empleo en la construcción creció un 5,37%, situándose como el segundo sector con mayor avance relativo, solo por detrás de la agricultura (+5,95%) y por encima de la industria (+3,84%) y los servicios (+2,21%). Este crecimiento confirma la resiliencia del sector constructor, apoyado en la obra civil, la rehabilitación y determinados nichos vinculados a la eficiencia energética y la edificación no residencial.
Un mercado laboral que acelera, con matices
En el conjunto de la economía, la ocupación aumentó en 76.200 personas en el cuarto trimestre, elevando el total de ocupados hasta 22,46 millones, mientras que el paro descendió en 136.100 personas, hasta los 2,48 millones. Esta diferencia se explica por la caída de la población activa, que se redujo en 59.900 personas en el trimestre. Como resultado, la tasa de paro bajó medio punto y se situó en el 9,93%, el nivel más bajo desde 2008.
En términos interanuales, el mercado laboral muestra una clara aceleración: el empleo creció en 605.400 personas, lo que supone un aumento del 2,77%, dos décimas más que en el trimestre anterior. Este contexto general favorable es el que permite a la construcción mantener una senda de crecimiento estable, aunque sin grandes saltos trimestrales.
Menos temporalidad y más empleo indefinido, también en el sector
Uno de los datos estructurales más relevantes de la EPA del cuarto trimestre es la reducción de la temporalidad, que cayó medio punto hasta el 15,1%. El empleo indefinido aumentó en 127.900 personas en el trimestre, mientras que los contratos temporales se redujeron en 76.500. En el conjunto del año, el avance del empleo indefinido (+3,48%) fue muy superior al de los temporales (+0,78%).
Esta tendencia es especialmente relevante para sectores como la construcción, tradicionalmente asociados a mayores niveles de temporalidad, y apunta a un cambio progresivo en la estructura del empleo, impulsado por la reforma laboral y por una mayor estabilidad en determinadas actividades del sector.
Un crecimiento apoyado en los mayores de 50 años y el empleo público
El aumento del empleo en el cuarto trimestre se concentró principalmente en los mayores de 50 años, con 141.600 ocupados más, mientras que el empleo cayó entre los menores de 25 años. Por tipo de empleador, la creación de empleo se produjo exclusivamente en el sector público, que alcanzó un récord histórico de 3,64 millones de ocupados, mientras que el sector privado perdió 32.500 empleos.
De cara a 2026, los datos de la EPA confirman que la construcción afronta el nuevo ejercicio con una base de empleo más sólida que hace un año, aunque con un crecimiento que dependerá estrechamente de la evolución de la inversión pública, la vivienda y los costes financieros. Un sector que, sin grandes titulares trimestrales, sigue ganando peso en el balance anual del mercado laboral español.



































