La provincia de Alicante cerró los once primeros meses de 2025 con una evolución dispar en sus exportaciones de mármol, marcada por una leve contracción del producto elaborado y un crecimiento significativo del mármol en bruto respecto al mismo periodo del año anterior. Según los datos acumulados hasta noviembre, las ventas exteriores de mármol elaborado alcanzaron los 74,49 millones de euros, frente a los 75,51 millones registrados hasta noviembre de 2024, lo que supone un descenso aproximado del 1,4%. Esta ligera caída confirma una tendencia de estabilización a la baja en un segmento de mayor valor añadido, condicionado por la ralentización de algunos mercados internacionales y por la presión sobre precios y costes en destino.
En contraste, el mármol en bruto muestra un comportamiento claramente expansivo. Hasta noviembre de 2025, las exportaciones se situaron en 22,17 millones de euros, frente a los 19,33 millones del mismo periodo de 2024, lo que representa un incremento cercano al 14,7%. Este crecimiento refleja un repunte de la demanda de bloque sin elaborar, especialmente en mercados que priorizan la transformación en destino y buscan asegurar suministro de materia prima, incluso a costa de reducir compras de producto acabado.
El comportamiento agregado de ambos segmentos explica que el total de exportaciones de materiales pétreos de Alicante hasta noviembre de 2025 se haya situado en 98,08 millones de euros, ligeramente por encima del dato de hasta noviembre de 2024 (97,21 millones), aunque todavía por debajo del volumen alcanzado en ejercicios completos anteriores. Como referencia, el total de exportaciones de todos los materiales en el conjunto de 2024 cerró en 105,81 millones de euros, lo que pone de manifiesto que, a falta del último mes de 2025 -no estará disponible hasta finales de febrero de 2026-, el sector se mueve en niveles similares, pero con una composición distinta.
El análisis de los datos apunta a un cambio de equilibrio entre elaborado y bruto: mientras el primero pierde algo de peso en valor, el segundo gana protagonismo como motor de crecimiento. Esta evolución plantea retos estratégicos para el sector alicantino del mármol, que históricamente ha apostado por la transformación y el valor añadido, y que ahora se enfrenta al desafío de consolidar mercados de elaborado sin renunciar a las oportunidades coyunturales que ofrece el aumento de la demanda de bloque.



































