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Javier Madera: “Hay un déficit de medidas preventivas importantísimo”

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OLYMPUS DIGITAL CAMERAJavier Madera es el director del Departamento técnico del Instituto Nacional de Silicosis. Doctor Ingeniero de Minas por la Universidad de Oviedo, comenzó su experiencia en temas técnico preventivos en diferentes empresas y entidades, incluyendo una etapa en el Instituto Nacional de Silicosis, que finalizó en 1999 al incorporarse a un cargo de responsabilidad en la empresa Wanner y Vinyas, del grupo Saint Gobain. En 2004 regresa al Departamento Técnico del INS, del que es responsable desde enero de 2010. Además fue profesor asociado de la Universidad de Oviedo, con la que colabora activamente en una línea de doctorado. Responsable de numerosos proyectos de investigación y autor de múltiples publicaciones y ponencias en Congresos nacionales e internacionales. Focus Piedra habla con él para conocer en profundidad

El Instituto Nacional de Silicosis está reconocido como Unidad de Referencia Nacional para las Enfermedades Respiratorias de Origen Laboral. En sus actividades, ¿tienen un peso importante la industria de la roca ornamental y las marmolerías?
Desde luego, ambos son sectores de la máxima importancia en nuestras actividades, habida cuenta el número de silicóticos que han venido apareciendo en la última década. En el caso de las marmolerías, el INS se ha comprometido notablemente con las mismas, puesto que al contrario de lo que ocurre en la roca ornamental, no están, normalmente, bajo el control de la autoridad minera, y eso ha supuesto, en la práctica –y en general-, la falta de un control periódico y una detección precoz del problema. Además, se trata de un sector atomizado, con abundante presencia de personal autónomo y copropietario, lo que hace especialmente complejo el control de la enfermedad.

¿Qué tipo de servicios ofrecen enfocados al sector de la piedra natural?
El servicio fundamental es de asesoramiento, tanto en asuntos médicos (dudas en diagnóstico, aplicación del protocolo de la silicosis, etc) como técnico – preventivos. En esta última materia, cabe referir todas las cuestiones que, ante solicitud de empresa, asociaciones, o autoridad minera o laboral resolvemos, así como nuestro posicionamiento ante diferentes requerimientos como entidad de referencia. Por otra parte, y en un plano más aplicado, el Departamento Técnico pone a disposición de los interesados su experiencia y medios técnicos y humanos para resolver cuestiones más o menos complejas relacionadas con exposición a aerosoles (no sólo polvo y sílice). No puede olvidarse que la piedra natural se extrae en canteras (muy raramente en interior), con maquinaria diesel, y que los humos de escape diesel han sido declarados cancerígenos en junio de 2012. Nosotros tenemos en marcha una línea de investigación al respecto, pionera en nuestro país.

Están a punto de publicar un libro sobre técnicas de prevención para marmolerías. ¿Sigue existiendo un déficit en cuanto medidas preventivas?
Sí, un déficit importantísimo. Es cierto que la crisis no es el mejor escenario para inversiones, pero no es menos cierto que existe un gran desconocimiento sobre las técnicas de prevención. Quizás antes del libro publiquemos algo más sencillo pero útil, tipo manual de buenas prácticas. En todo caso, la idea es poner en manos de la comunidad afectada, y otras afines, el conocimiento y experiencia para guiar las actuaciones preventivas que se decidan afrontar.

¿Qué tipo de medidas básicas han detectado que no se cumplen?
Por supuesto técnicas, falta contar con las medidas de prevención adecuadas. En otros casos no se han adoptado las más eficaces, y, finalmente, la mala praxis o un mantenimiento deficitario menoscaban la eficacia esperable. Sobre estos temas también incidimos en el libro que publicaremos.
Más lamentable aun es comprobar fallos en el protocolo sanitario como la falta de aplicación del mismo, o diagnósticos erróneos. Por otra parte, el autónomo o subcontratista es, casi siempre, el gran olvidado. Y, finalmente, se echa de menos una verdadera gestión de equipos de protección respiratoria, cuando estamos hablando de puestos con elevadísimo riesgo por exposición a sílice. Es preciso realizar una selección adecuada, teniendo en cuenta la morfología y hábitos de la persona, así como el entrenamiento en su uso.

¿Cómo es la normativa y control en cuanto a medidas de prevención en los países de nuestro entorno?
Desde un punto de vista estrictamente formal, similar a la nuestra, existiendo en todos los casos en que existe minería del carbón una doble normativa: la que se aplica a este sector industrial, y la que se aplica al resto. En todo caso, las bases principales de la prevención son similares, pues al día de hoy emanan de directivas. Es cierto que existen diferencias en cuanto a valores límite de exposición personal, debate inconcluso.

¿Cuentan con estudio sobre la incidencia de la silicosis en otros países del a Unión Europea?
Sí, tenemos datos, no sólo en Europa sino en otros países. El problema es que no son directamente comparables ni fácilmente interpretables. Los sistemas estadísticos de cada país, y en ocasiones la catalogación de la enfermedad, presentan diferencias. En suma, no resulta sencillo emitir una valoración general de la situación de nuestro país en el contexto internacional.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA¿Cuál es la actualidad la incidencia de silicosis en los trabajadores de las marmolerías en España? ¿Hay diferencias considerables entre provincias?
Aunque parezca extraño, nadie sabe la incidencia real… Falla, a todas luces, la obligación (que además es de sentido común), de coordinación entre administraciones. Llevamos años denunciándolo, sin resultado alguno, al menos de momento. Pero, además, se une el hecho de que existe una silicosis oculta, que obedece a la falta de aplicación del -obligatorio- protocolo sanitario, por no citar los trabajadores sin contrato, o los “falsos” autónomos. Ante este panorama, lo único que podemos manifestar con certeza es que en el INS hemos visto 17 silicóticos provenientes de las marmolerías en el año 2012, y que la cifra anual ha subido estos últimos años, como habíamos pronosticado.
En cuanto a las diferencias entre provincias, entendemos que sí. Tanto en la silicosis “real”, es decir, aflorada, como en la oculta, intervienen diversos factores, de los cuales quizás el más importante sea la importancia de la construcción durante años pasados.

¿Qué tipo de relación mantienen con los fabricantes de maquinaria para corte de piedra por ejemplo? Hay algún tipo de implicación por parte de los fabricantes de maquinaria para piedra en que sus sistemas sean más eficiente desde el punto de vista preventivo?
Nosotros mantenemos una vaga relación con los mismos, básicamente porque no suelen dirigirse a nosotros. Esto no quiere decir que no estén implicados o realicen avances, aunque no cabe duda que una mayor relación entre ambos redundaría en beneficio de la prevención.

¿En qué consiste el “Plan de Seguimiento y Control de las Marmolerías” en el que están trabajando?
Es una actuación surgida tras la iniciativa de la Asociación de Marmolistas de Asturias (ASAMA), que se puso en contacto con el INS para que tutelase una actuación preventiva integral, y les permitiese tener el riesgo controlado, con garantías. Tras casi año y medio, los resultados para 10 de las 22 empresas inicialmente adheridas al Plan, son inmejorables: niveles de exposición bajísimos, prevención del riesgo realmente integrado en la actividad preventiva… Han realizado un esfuerzo importante, especialmente encomiable dada la crisis actual, puesto que, parte fundamental del plan, era implantar las medidas técnicas de prevención que desde el INS se indicaban. Al final, el resultado es francamente bueno. Puede decirse que la silicosis ya no es un problema en estas empresas. Actualmente estamos ultimando un complemento a estas actuaciones, que consiste en seguir y controlar las mismas caminando hacia la excelencia en prevención. Tras todo este esfuerzo, el INS avala las buenas prácticas preventivas de estas empresas.

¿Cuáles son las principales conclusiones?
La más importante: que con la debida implicación del empresario, y aplicando unos criterios preventivos adecuados, se puede lograr superar el problema de la exposición a sílice en estos talleres. Además, desde un punto de vista económico, no siempre supondrá un desembolso inalcanzable. Dependerá de la posición de salida de las empresas.

Muchos talleres de mármol consideran que están protegidos tanto desde el punto de vista legal como desde el sanitario con la contratación de una empresa externa que se encargue de las mediciones de polvo y las medidas de prevención. Sin embargo, se han conocido casos en donde ha habido una negligencia por parte de las empresas de prevención. ¿Qué deben exigir las marmolerías a estas empresas?
Entramos en un tema delicado… puesto que en ocasiones estas empresas exponen las dificultades que tienen para que el empresario siga sus recomendaciones… Ha de tenerse claro que han de existir medidas preventivas implantadas. La entrega de EPIs, o la realización de mediciones, sin actuar en consecuencia, no son suficientes. Ciñéndonos a la cuestión planteada, y hablando del riesgo por silicosis, hay algunas cuestiones que pueden tenerse en cuenta. Es importante que la empresa contratada, y en concreto el higienista puesto a disposición, tenga experiencia en este riesgo particular, lo que le permitirá proponer mejoras. Lo mismo rige para la vigilancia de la salud, y en concreto para el médico que vaya a diagnosticar la enfermedad. Existen unos mínimos: muestreos de polvo según exigencias legales, y protocolo sanitario de la silicosis. Exigiendo a la empresa externa su plan de actuación en ambos temas, se puede tener el riesgo bastante controlado. En todo caso, nuestro Departamento está abierto para aclarar dudas, cuestiones o recomendaciones concretas.

¿Considera que debería de ser obligatorio recibir formación especializada en materia de prevención en cuanto a la exposición al polvo con contenido en sílice?
Estamos hablando de un agente tóxico que no sólo genera silicosis (demasiado frecuente en nuestro país), sino que es cancerígeno (IARC, 1997, 2012). Por lo tanto la respuesta es un sí rotundo. Independientemente de que la legislación vigente de alguna forma lo exija, en la práctica es mínima la formación impartida, y casi siempre inadecuada. Para tratarse del importante riesgo que nos ocupa, no nos cabe duda que debería aumentarse notablemente la formación y su calidad.

¿Cuentan los responsables de talleres de mármol con formación o conocimiento suficiente en el marco preventivo de la exposición al polvo?
Es preciso reconocer que tras la problemática surgida con la sílice, las cosas han cambiado mucho, y existe una mayor sensibilización con el tema. El problema es que esta sensibilización se ha nutrido de todo tipo de fuentes y no es, en general, consecuencia de una formación rigurosa y especializada. En ese sentido, aunque se ha mejorado, quedan desde luego bastantes cosas por hacer.

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